miércoles, 17 de mayo de 2017

Alfiletero mes de abril: había un ratoncito

"Había un ratoncito, chiquito, chiquito. Que asomaba el morro por un agujerito..." Así comenzaba una canción infantil que mi madre me cantaba cuando era pequeña. La verdad es que me gustaba mucho, a pesar de que el final era bastante triste para el pobre ratoncito, incoherencias de la niñez. Supongo que conoceréis la canción y que sabéis a lo que me refiero y si no es así creedme, el final de la canción no os va a gustar.


Como veis de nuevo he vuelto a las andadas y una vez más  os traigo una alfiletero en lo que Yoli del blog "Creando y fofucheando" ha venido en bautizar como "post en diferido". Verdaderamente tiene toda la razón del mundo porque publicar un alfiletero del mes de abril cuando casi estamos terminando mayo, es lo mire como lo mire publicar en diferido.


Pero últimamente parece que no hay modo de que me organice y no sé como sacar tiempo para escribir, tampoco para visitar otros blogs, lo cual me fastidia porque me estoy perdiendo con seguridad un montón de ideas y proyectos interesantes. Mucho me temo que se está cumpliendo a pies juntillas el refrán que dice "él que mucho abarca poco aprieta".


Pero como también dice otro refrán "más vale tarde que nunca" así que espero os guste este alfiletero-ratoncito que continúa con el reto marcado para este año; como ya sabéis, consiste en hacer un alfiletero con forma de animal para cada mes del año.

Para hacer el alfiletero he seguido el tutorial de Pinafili "Alfiletero con forma de ratón", os dejo el enlace a YouTube por si os interesa, también podéis descargaros el patrón para hacer el ratón directamente de su página.

Se trata de un alfiletero muy sencillo de hacer y que queda muy resultón. Para el cuerpo he usado un trocito de tela de lino en tono crudo, que le da un aspecto rugoso que me gusta mucho.


Para hacer las orejas, como podéis ver en las fotos, elegí una tela de florecitas en tonos naranjas que me encanta y que he usado en un millón de proyectos. Por desgracia apenas si me queda, menos mal que para hacer las orejas se necesita muy poquita tela.


En cuanto a la cola del ratoncillo decidí innovar y se me ocurrió hacer una trenza usando cola de ratón en tres tonos diferentes. Creo que ha quedado muy graciosa y original.



En cuanto a la carita decidí no seguir el tutorial al pie de la letra y no pinté los ojos, la nariz y la boca con un rotulador especial para tela. Por el contrario coloqué unos botones negros para los ojos y la nariz, por supuesto reciclados (en una vida anterior abrocharon una camisa) y bordé la boca a cordoncillo con hilo negro.


De esta parte estoy muy orgullosa porque me preocupaba que el ratoncito acabara con una expresión extraña pero creo haber conseguido una carita entre inocente y tímida. ¿Qué os parece a vosotros?

Espero que este nuevo alfiletero os haya gustado. No me extiendo más porque de nuevo me he alargado más de la cuenta pero es que tenía muchas ganas de volver a escribir y contaros mis andanzas. Hasta pronto y como siempre os digo, nos vemos en el próximo post. Feliz semana.

viernes, 5 de mayo de 2017

Las chicas de la oficina: primera parte

Hace apenas algunas semanas cambié de puesto en mi trabajo, lo cual ha supuesto un avance en mi carrera profesional y estoy muy contenta  por ello pero también ha supuesto tener que abandonar a mis compañeras de trabajo, con las que he compartido muchas horas, día tras día, durante estos tres últimos años. Esto me duele y aunque nos seguimos viendo las echo de menos.


Es mucho el tiempo que pasamos en el trabajo, a veces incluso más que en nuestra propia casa por lo cual es inevitable que los compañeros de trabajo terminan convirtiéndose en nuestra segunda familia.


Juntas hemos pasado momentos muy felices, en los que nos hemos reído mucho, porque si algo tienen las "chicas de la oficina" es un gran sentido del humor y unas ganas enormes de  vivir y disfrutar de la vida. También hemos pasado juntas momentos duros como pérdidas personales, y momentos de agobio laboral donde todo parecía venirse abajo y convertirse en un auténtico desastre, sin embargo, contra viento y marea lo hemos superado ayudadas de un gran sentido del humor.

Detalle del adorno de la funda
Por eso he querido hacerles un regalo a cada una de ellas para que tuvieran un recuerdo mío. De este modo cada vez que usen las agendas telefónicas se acordarán de mí y de algún modo estaré con ellas en su día a día.

Detalle interior funda para agenda
En primer lugar compré en una librería cuatro agendas telefónicas  para las cuales he confeccionado cuatro fundas diferentes de acuerdo sus gustos y preferencias personales. Las chicas han quedado muy contentas y agradecidas por el regalo. Yo feliz porque les haya gustado tanto y por haber acertado con los gustos de cada una de ellas.


Creo que mostrarlas todas al mismo tiempo en un solo post lo haría demasiado extenso y no quiero aburriros con tanta foto así que he pensado ir mostrándolas una a una. Espero que disfrutéis con cada una de ellas. Hasta pronto y nos vemos en el próximo post.

martes, 2 de mayo de 2017

Cuadro de aniversario

El cuadro que os muestro en esta entrada es un cuadro de aniversario que hice hace  tiempo como regalo  de aniversario para mi madre, ya que la fecha que aparece bordada en el interior del corazón se corresponde con la fecha en que se casaron mis padres.


Bajo el corazón una corona de flores y sobre ella dos palomas que se saludan enlazando sus picos, como podéis ver el diseño es muy apropiado para un cuadro de aniversario de bodas y por ese motivo me pareció perfecto cuando lo vi en una revista.


Ni que decir tiene que a mi madre le encantó el regalo y siempre que lo mira o lo ensaña cuando viene alguna visita, recuerda con mucho cariño el día de su boda a pesar de que hacía muchísimo frío y cayó una granizada impresionante, tanto que las vecinas tuvieron que despejar la entrada de la casa para que la novia pudiera salir de camino a la iglesia.


El cuadro está bordado sobre tela de panamá con unos cuadritos muy pequeños. No sé si se apreciará en las fotos porque es complicado tomar referencias, pero podéis creerme  son realmente diminutos.


Creo que con la vista que estoy perdiendo últimamente, a velocidad de rayo, me sería completamente imposible volver a bordar sobre este tipo de tela. Lo cierto es que últimamente y debido a los años mi vista anda de mal en peor y como siga así pronto me tendré que comprarme unas gafas bifocales o una "super-lupa" para labores.


No penséis que me angustia el tema, cumplir años supone aceptar los cambios que la edad te impone pero la vida es puro cambio porque nada permanece inalterable por siempre, lo importante es saber adaptarse e intentar disfrutar de cada momento con ilusión y ganas de vivir; afortunadamente, de esto último tengo un montón.


Superado este momento "filosófico" que me ha dado; espero que el cuadro os haya gustado y que os sirva de inspiración para vuestros propios trabajos. No me extiendo más y me despido  de todos vosotros y como siempre os digo, hasta pronto y no vemos en el próximo post.