martes, 27 de marzo de 2018

Alfiletero del mes de marzo: dulces gatitos

El alfiletero de marzo está dedicado a los gatitos como se puede ver en las fotos y además este mes, el post viene con premio porque he hecho dos alfileteros por el precio de uno.  La razón es bien sencilla: eran tan bonitos, tan dulces, que la verdad, fui incapaz de decidirme por uno de los dos y al final tomé la salomónica decisión de hacer ambos.


Los patrones y el tutorial que he seguido los podéis localizar en el enlace que os dejo. No os puedo indicar el nombre de la página porque creo que está en ruso y ya sabéis mi ruso es bastante limitado.  Pero no os desaniméis porque las fotos son muy claras y los pasos sencillos.



Además el patrón es uno de esos que cuando lo imprimes el tamaño queda bien a la primera o al menos en mi caso así fue, porque he de confesar que soy un auténtico desastre descargando patrones, lo mismo me quedan grandes que pequeños. Sospecho que hay algo que no estoy haciendo bien. Si alguien puede ayudarme al respecto se lo agradecería en el alma.


Y continuando con el tema del tamaño, los alfileteros son lo bastante grandes como para poder utilizarlos como juguete infantil. Una idea que me comentabais varias de vosotras en el último post, y que a mí no se me había ocurrido, y pienso que es buena idea.


Además estos gatitos tienen la ventaja de que tanto los ojos como la boca están bordados con lo cual no existe el riesgo de que los bebés o los niños pequeños puedan arrancar un botón y tragarlo por accidente.


He de confesaros que la parte más gratificante de este proyecto fue sin duda el bordado, me gustó mucho ver como las caritas de los gatitos iban cobrando vida. Y con esto me despido, no si antes deciros que por este mes, puedo decir ¡¡¡¡¡Reto Conseguido!!!!!. Hasta pronto y nos vemos en el próximo post. Feliz semana.


martes, 20 de marzo de 2018

Clases de patchwork: quilt de otoño

¡Hola a todos! Espero que la semana haya ido bien y que vuestros proyectos vayan marchando. En mi caso estoy contenta porque estoy consiguiendo mantenerme al día con los proyectos de las clases de patchwork.


Llevamos varias semanas trabajando en un quilt cuya temática me encanta: se trata del otoño y tiene unas calabazas preciosas. Me he animado a escribir este post porque la temática del otoño me gusta mucho y llevaba mucho tiempo queriendo hacer un quilt de este tipo, con un aire muy country. 


También me gusta este proyecto porque se trata de un quilt de los que yo llamo "asimétricos" y os preguntareis que quiere decir eso, pues muy sencillo, el quilt está montado a partir de varios bloques, como podéis ver en las fotos, sin embargo la unión de todos ellos no sigue un patrón simétrico predeterminado, o una la forma geométrica preestablecida.


No sé si me explico, espero que cuando veáis las fotos os quede la idea más clara.  Lo cierto, es que me moría de ganas por hacer un quilt de este tipo; así que cuando Gabriela, nuestra profesora, nos propuso la idea la apoyé con todo mi entusiasmo.


De momento lo estoy disfrutando mucho, porque he aprendido hacer bloques de patchwork pero sin utilizar plantillas, empleando una técnica distinta donde se cortan tiras que se cosen entre sí para luego cortarlas y obtener los bloques. 



Como me apetecía complicarme la vida decidí montar todas las piezas figurativas del quilt usando el apliqué o punto de Baltimore, en vez de hacer aplicaciones con puntada de festón como nos proponía la profesora.



Sé que me va a llevar más tiempo y trabajo acabar el quilt pero creo que merece la pena y con esto termino el post. Espero que os haya gustado y como siempre os digo: hasta pronto y nos vemos en la próxima entrada. Feliz semana.


martes, 13 de marzo de 2018

Mi primer bargüello

¡Hola a todos! Espero que la semana os haya ido bien, yo por mi parte estoy muy contenta porque poco a poco voy cumpliendo con mi lista de propósitos para Año Nuevo. Os he dejado el enlace por si os perdisteis esa entrada o por si queréis  refrescar la memoria. 

La verdad es que hacer esta lista y plasmarla por escrito me está ayudando mucho a centrar mis esfuerzos y no dispersarme a la hora de trabajar. De momento he conseguido poner las dichosas ventanitas en el blog, no sé si os habíais dado cuenta. Gracias a la ayuda inestimable de Cristina del blog Puntadas y apuntes que me envió un enlace y por fin pude instalar el programa. Si no conocéis este blog os invito a que os deis una vueltecilla por él, los trabajos de punto de cruz de Cristina son realmente originales y maravillosos.


Y ahora quiero mostraros el primer trabajo terminado de la lista, se trata de un bargüello. Este quilt lo comencé en el mes de Octubre, en un curso monográfico que organizó mi profesora de patchwork, Gabriela. Después tuve que abandonarlo por motivos personales y no ha sido hasta este mes de enero que he podido retomarlo. 


La verdad es que estoy encantada con el resultado. Sinceramente no pensé que iba a quedar tan bien porque al principio fue un horror, estuve a punto de tirar la toalla. Las tres primeras tiras las descosí un millón de veces hasta que por fin conseguí que todas las piezas quedaran en su sitio. Técnicamente este trabajo es uno de los más complicados que he hecho, aunque una vez asimilados los rudimentos de la técnica, he disfrutado mucho con el montaje.


También estoy muy satisfecha con el colorido, escogí tres colores: el azul, el gris y el beige en distintos tonos para conseguir un efecto de degradé; en total fueron veinte telas. Esta parte también resultó divertida, porque buscar telas y combinarlas me gusta mucho, aunque a las dependientas las vuelva locas. 


Ahora me toca acolchar el quilt, el sándwich ya lo he tengo preparado; compré una tela muy bonita para la trasera aprovechando las rebajas de enero. Quisiera acolcharlo a máquina pero no sé si al final seré capaz de hacerlo porque todavía no termino de cogerle el tranquillo. Pero esa ya es otra historia. Me despido ahora, que veo que me estoy alargando. Espero que el post os haya gustado, hasta pronto y nos vemos en la próxima entrada.

martes, 6 de marzo de 2018

Bolsita para la merienda

Hace algunas semana os mostré la canastilla que le regalamos al pequeño Pedro, mi sobrino. Entre las muchas cosas que incluimos como regalo estaba esta preciosa bolsita, perfecta para que mami nos lleve al parque dentro de muy poco.


Lo cierto es que hace tiempo hice otra bolsa igual que ésta y la tela que utilicé para ella fue el punto de partida que inspiró el tono y el colorido de toda la canastilla, pero sobre todo la escogí porque sabía que le iba a encantar a la madre de Pedrito. 


Compré la tela ya hace tiempo atraída por sus tonos pero sobre todo por la originalidad y la calidad de la estampación, sin embargo no contaba con la cantidad suficiente como para coser todos los elementos de la canastilla, así que tuve que combinarla con otra. Tuve la suerte de encontrar una tela de rayas que coordinaba perfectamente con el motivo principal, sin competir con él.


Si os ha gustado la bolsita y queréis haceros una os dejo el enlace al tutorial que hice hace ya algún tiempo. También quisiera señalar el detalle del cordón de algodón que compré en la mercería y que además de práctico queda muy bonito.

Espero que la entrada os haya gustado. No me extiendo que quiero que por una vez la entrada sea cortita. Hasta pronto y como siempre nos vemos en el próximo post. Os deseo que tengáis una feliz semana.