martes, 9 de junio de 2020

Una nueva canastilla: segunda parte

¡Hola a todos! El post de esta semana está también dedicado a la canastilla de Héctor, de ahí lo de segunda parte. El martes pasado os enseñé las bandanas y las mantitas para los eructos. Hoy quiero mostraros otros dos elementos.

El primero es una bolsita para la merienda, un elemento imprescindible en cualquier canastilla que se precie, o por lo menos a mí me lo parece, por lo que suelo incluirlas siempre. 

El segundo elemento ya no es tan común puesto que se trata de una mochila, más propia de niños de más edad, pero pensé que sería muy útil, si por ejemplo quieres llevar al bebé a clases de natación, cada vez son más las madres que lo hacen.

La mochila resulta perfecta para llevar la toalla, el gorro de baño o una muda, también puede usarse para guardar la ropita del bebé cuando por ejemplo vas de viaje.

Comentaros además que todo el conjunto lo he hecho partiendo de una tela muy original. Se trata de un panel donde aparecen distintos motivos marineros. La tela puede usarse tal cual o bien pueden recortarse los paneles y hacer con ellos aplicaciones, como veis en estos dos proyectos. Esto da mucho juego a la hora de hacer la canastilla, porque los elementos pueden ser distintos entre sí pero conservando la armonía.


En cuanto al resto de las telas empleadas, son todas telas secundarias perfectamente coordinadas con la principal pero sin restarle protagonismo. Si os interesa este tema, de como coordinar telas, os dejo el enlace a un post que escribí hace algún tiempo donde profundizo en esta cuestión.

Y con esto voy terminando el post. Espero que os haya gustado, la semana que viene seguiré mostrando otros elementos de la canastilla, si os interesa no olvidéis nuestra cita. Hasta pronto y nos vemos en la próxima entrada. 

martes, 2 de junio de 2020

Una nueva canastilla: primera parte

¡Hola a todos! Un nuevo martes, un nuevo trabajo. Esta semana quiero que me acompañéis a descubrir la canastilla que hice para dar la bienvenida a un nuevo miembro de la familia, se llama Héctor, y que por falta de tiempo no he podido mostraros hasta ahora.



Pues si estáis dispuestos y os apetece quisiera que me acompañarais a descubrir los pequeños regalos que esconde esta canastilla. ¿Os apetece?. Si es así vamos a ello.



Comenzamos con dos divertidas bandanas. En esta ocasión seguí un estupendo tutorial de Cóser Fácil y más. Vaya numerito. El tutorial está muy bien explicado, lo que resulta genial, sobre todo si eres principiante.





Os dejo el enlace por si os interesa. Además tiene la ventaja de que incluye los patrones en dos tallas distintas, de tres a seis meses y de seis meses a doce. Lo que me vino de perlas porque me ahorró mucho tiempo, cosa de la que siempre ando escasa.


Como se puede ver en las fotos, usé como cierre dos snaps, hechos con mi nueva maquinita, a la que le he cogido el gusto, aunque he de confesaros que al principio no nos llevábamos muy bien, porque aunque parece fácil, poner snaps, tiene su aquél.


Y como no podía faltar en cualquier canastilla que se precie también incluí dos empapadores, no sé como llamarlos o cual será su nombre correcto. Éstos están hechos siguiendo otro tutorial, en este caso de  Patricia Kilubo, que se explica como los propios ángeles y que además incluye patrón. Como veis os muestro una ensalada de tutoriales, espero que os sirvan.



Y como decían en un viejo programa de televisión, hasta aquí puedo leer. No os perdáis el post de la semana que viene donde seguiré mostrando los pequeños secretos de esta canastilla. Nos vemos en la próxima entrada.

martes, 26 de mayo de 2020

Tutorial: quilt de tiras

¡Hola a todos! Este último martes del mes os traigo un tutorial. Hace unas semanas os mostré un quilt hecho con tiras sobrantes de otros proyectos, en tonos de azul, beige y gris. Hoy quiero compartir con todos vosotros la técnica que he empleado para hacerlo. Es realmente interesante y divertida, por lo menos para mí.


Además tiene la ventaja añadida de que se pueden reciclar todas esas tiras que te van sobrando de otros trabajos y que nunca sabes donde emplearlas. No me extiendo más porque el tutorial va a ser largo. Comenzamos:

martes, 12 de mayo de 2020

Manta de maquillaje: otra nueva versión

¡Hola a todos! Este martes os traigo otro trabajo que espero que os guste. Se trata de una nueva manta de maquillaje, y es que después de llevar unos meses utilizando, la que os mostré hace poco, me he dado cuenta de que necesitaba otra, por aquello del quita y pon. La verdad es que no sé como no se me había ocurrido antes. 




En este caso,  he mantenido el diseño pero he jugado de modo distinto con las telas, ya que no he colocado un forro negro en el interior, como he hecho en otras ocasiones. He preferido utilizar dos telas con suaves y románticos tonos pastel. Para el exterior escogí una que imita un falso patchwork, es un retalito que tenía sobrante de otros trabajos.


Para el interior usé otra con un bonito estampado de pequeñas florecitas, que recuerda un poco a las telas de Liberty, por cierto si tenéis la posibilidad de ver esta tienda en Londres, no desaprovechéis la oportunidad, porque es maravillosa. Ya sé que ahora no es posible, pero todo se andará. Yo tuve la suerte de verla hace algunos años y me encantó, os dejo el enlace al post que escribi entonces, por si os apetece echar un ojo.


Como cierre coloqué un cordón en un suave tono lila y he decorado las terminaciones con unas cuentas de madera en los mismos tonos pastel. Me gusta mucho este pequeño detalle, creo que mejora el acabado.


En cuanto al interior, los apartados están distribuidos y diseñados de acuerdo al tamaño y número de mis brochas. Y con este último detalle despido esta entrada. Aprovecho para dar las gracias por vuestras visitas y cariñosos comentarios. Hasta pronto y nos vemos en el próximo post. No me faltéis. 


martes, 5 de mayo de 2020

Quilt de tiras: perfectamente imperfecto

¡Hola a todos! Este martes estoy muy contenta porque por fin puedo mostraros mi quilt de tiras. Creía que nunca iba a terminarlo, pero no solo estoy feliz por esto, que no es poco,  sino también porque estoy entusiasmada con el resultado, es de esas cosas que cuando las miras te producen paz espiritual, no sé si me entendéis, tampoco sé como transmitiros, la sensación que me causa, pero lo cierto es que el resultado me gusta mucho.




Y es que me parece mentira que algo surgido de la pura necesidad, como era aprovechar las tiras sobrantes de mi barguello, os dejo el enlace por si os apetece echar un ojo, haya quedado tan bonito. A primera vista da la impresión de que el diseño es simétrico, pero nada más lejos de la realidad porque al ser tiras recicladas, lógicamente cada una era de un tamaño diferente. Además, a menudo me encontraba con el problema de que la tela se terminaba en el momento más inoportuno y tocaba improvisar, de ahí el nombre del post, perfectamente imperfecto.




También quería añadir que el quilt está confeccionado siguiendo una técnica conocida en inglés como "mug rug", que me encanta porque te permite aprovechar retales, y viene fenomenal en esos momentos en los que te apetece coser y coser, sin pensar demasiado, a tu aire y sin preocupaciones. Genial para calmar la mente, lo cual se agradece dado los momentos por los que estamos pasando.



Además cunde mucho y en poco tiempo puedes ver terminados un montón de bloques. No me digáis que no son todo ventajas. Por eso no he podido evitar que me robe el corazón.




En cuanto al acolchado deciros que está realizado completamente a mano siguiendo las líneas de costura, es una técnica sencilla pero muy resultona y que además casa muy bien con este tipo de diseños. Con esto despido el post, que espero os haya gustado. Sólo deciros que estoy preparando un tutorial para compartirlo con todos vosotros. Hasta pronto y nos vemos la semana que viene, que os estaré esperando. Mientras tanto cuidaos mucho.



martes, 28 de abril de 2020

Funda de viaje para la plancha

¡Hola a todos! De nuevo martes y de nuevo otro proyecto. El que os traigo esta semana llevaba mucho tiempo en mi lista de pendientes, así que ya os podéis imaginar lo contenta que estoy de verlo tachado, aunque de momento no voy a poder utilizarlo, seguro que pronto habrá ocasión, porque no hay que perder la esperanza y mantener el ánimo en alto.

Y es que, durante mucho tiempo he deseado hacerme una funda para poder llevar protegida la plancha del pelo y los rizadores que a veces uso cuando voy de viaje, sin que los cables terminen enredados con la ropa interior. 




Todos los años sucede lo mismo, lo voy postergando y cuando tengo que ponerme hacer el equipaje descubro que sigo sin funda y además sin tiempo para coser una. Me prometo que en cuanto regrese me pondré manos a la obra, para después terminar olvidándolo.



Pero como por desgracia ahora el tiempo nos sobra, he decidido aprovechar la ocasión y ver cumplido mi deseo. No me digáis que no es una monería, ahora sólo queda esperar para poder usarla, que todo llegará, de momento, ya decora el armario del cuarto de baño, que a este paso me está quedando hecho un pincel.


La he hecho con un resto de tela que me sobró de la mochila de mi hija. Me parece muy bonita y creo que ha quedado de lo más original. Como cierre he colocado dos snaps con mi maravillosa maquinita, de la que tantas veces os he hablado, deberían advertir que puede llegar a ser adictiva.



Este proyecto es muy sencillo de hacer y podéis tenerlo acabado en poco tiempo. Ya sabéis un trabajo perfecto para una tranquila tarde, de ésas en que nos apetece coser sin demasiadas complicaciones y ver pronto los resultados. Por último, deciros que la funda nos vale tanto para llevar las planchas eléctricas del pelo como para los rizadores como podeis ver en la foto que sigue.


Y con esto llegamos al final. Espero que os haya gustado y que os sirva de inspiración en vuestros futuros proyectos. Muchísimas gracias por vuestras visitas y por todos vuestros comentarios, sin ellos este blog no tendría razón de ser. Hasta pronto y nos vemos en el próximo post. No os lo perdáis.

martes, 21 de abril de 2020

Una tarde de relax

¡Hola a todos! Ya sabéis como anda la cosa, así que para que quiero comentar nada más. De todos modos, estoy muy feliz de poder estar aquí otro martes más y de traeros un nuevo proyecto, que no es otro que esta coqueta y práctica diadema para el pelo, con la que evitar que acabe manchado y sucio, cuando aplicamos una mascarilla o cualquier tratamiento facial, porque aunque no podamos salir de casa, no impide que nos cuidemos un poquito.


Este sencillo trabajo llevaba mucho tiempo en mi lista de tareas pendientes, y resuelve un problema con el que suelo encontrarme, y es que no tengo nada para protegerme el pelo cuando decido ponerme una mascarilla o similar, y termino toda pringosa. Siempre pienso, qué bueno sería tener una diadema o cinta para el pelo, que no estoy muy segura del nombre, pero me pasa como dice el refrán que sólo me acuerdo de Santa Rita cuando truena.


Pero esta vez estoy "super preparada" porque diadema ya tengo, ahora solo queda poder disfrutarla.



Deciros también que este proyecto es muy sencillo, es de ésos que te cunden y puedes ver terminados en poco tiempo. Satisfacción express.


Como podéis ver he hecho uso de mi "maquinita" de snaps. Le he puesto dos para que la diadema tuviera mejor ajuste, pero sobre todo porque no estaba muy segura de haber acertado con las medidas, que no os voy a mentir. Me la he probado y me quedaba bien, muy ajustadita pero sin apretar. Aunque comienzo a plantearme que quizás esto de poner snaps sea adictivo porque últimamente se lo pongo a todo. 


Bromas aparte espero que la entrada os haya gustado y que hayáis pasado un rato divertido. Si es así me doy por contenta y me despido. Hasta pronto y nos vemos en el próximo post. Ya sabéis, yo me quedo en casa. Un besote.