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martes, 5 de mayo de 2020

Quilt de tiras: perfectamente imperfecto

¡Hola a todos! Este martes estoy muy contenta porque por fin puedo mostraros mi quilt de tiras. Creía que nunca iba a terminarlo, pero no solo estoy feliz por esto, que no es poco,  sino también porque estoy entusiasmada con el resultado, es de esas cosas que cuando las miras te producen paz espiritual, no sé si me entendéis, tampoco sé como transmitiros, la sensación que me causa, pero lo cierto es que el resultado me gusta mucho.




Y es que me parece mentira que algo surgido de la pura necesidad, como era aprovechar las tiras sobrantes de mi barguello, os dejo el enlace por si os apetece echar un ojo, haya quedado tan bonito. A primera vista da la impresión de que el diseño es simétrico, pero nada más lejos de la realidad porque al ser tiras recicladas, lógicamente cada una era de un tamaño diferente. Además, a menudo me encontraba con el problema de que la tela se terminaba en el momento más inoportuno y tocaba improvisar, de ahí el nombre del post, perfectamente imperfecto.




También quería añadir que el quilt está confeccionado siguiendo una técnica conocida en inglés como "mug rug", que me encanta porque te permite aprovechar retales, y viene fenomenal en esos momentos en los que te apetece coser y coser, sin pensar demasiado, a tu aire y sin preocupaciones. Genial para calmar la mente, lo cual se agradece dado los momentos por los que estamos pasando.



Además cunde mucho y en poco tiempo puedes ver terminados un montón de bloques. No me digáis que no son todo ventajas. Por eso no he podido evitar que me robe el corazón.




En cuanto al acolchado deciros que está realizado completamente a mano siguiendo las líneas de costura, es una técnica sencilla pero muy resultona y que además casa muy bien con este tipo de diseños. Con esto despido el post, que espero os haya gustado. Sólo deciros que estoy preparando un tutorial para compartirlo con todos vosotros. Hasta pronto y nos vemos la semana que viene, que os estaré esperando. Mientras tanto cuidaos mucho.



martes, 20 de noviembre de 2018

Calendario de adviento

¡Hola a todos! Espero que la semana os haya ido bien a todos y que vuestros proyectos os estén saliendo a pedir de boca. Yo por mi parte estoy muy contenta de poder estar con vosotros una semana más compartiendo experiencias y trabajos.


Espero que el proyecto que hoy os presento os guste. Se trata de un calendario de adviento que dentro de muy pocos días ya podremos colgar. A este trabajo le tengo especial cariño por varios motivos. El primero de ellos por todo el apoyo, cariño y ayuda que recibí de mis compañeras de clases de patchwork durante el tiempo en que duró su confección. 


Durante ese tiempo, me tocó vivir unas circunstancias familiares bastante duras y el apoyo que recibí por su parte fue muy importante para mí, y me ayudó sobrellevar mejor la situación.


En segundo lugar, por lo mucho que les gustó a mis sobrinos cuando se la di como regalo. Ya sabemos que a los niños les es complicado disimular o mentir, y cuando te dicen que algo les encanta es porque realmente es así, lo cual es de agradecer después de todo el trabajo que conlleva un proyecto de este tipo. Como ya he dicho la muñeca-calendario les gustó tanto que le pusieron por nombre "Anita".



Si me preguntáis que fue lo más complicado de este proyecto os diría que sin duda lo más difícil fue coser a máquina todos los números, que son de fieltro, a los bolsillos del vestido de la muñeca. 




Y si me preguntáis que fue lo más divertido, os diría que hacer las coletas con sus respectivos lazos, pero sobre todo poner color en sus mejillas.


En cuanto a los colores escogidos tenéis toda la razón si pensáis que no son muy navideños porque realmente es así, pero debido a las circunstancias del momento me fue imposible ir a comprar y tuve que trabajar con las telas que tenía en casa y que son las que veis. Sin embargo, una vez terminado el proyecto creo que Anita no podría ser de ningún otro color que no fuera el malva.

Y con esto termino el post y me despido de todos vosotros. Muchas gracias por vuestra presencia y por vuestros comentarios que tanto me animan para continuar con el blog. Hasta pronto y nos vemos en la próxima entrada. Os deseo una feliz semana a todos.

martes, 13 de noviembre de 2018

Camino de mesa navideño

Ya quedan pocas semanas para que la celebrar la Navidad así que el proyecto de esta semana tiene un sabor muy navideño. Se trata de un camino de mesa para engalanar la casa en estos días tan especiales.


Este proyecto forma parte de mi famosa lista de Buenos Propósitos de Año Nuevo, que a estas alturas de la película debéis de estar de ella un poco hartos, pero no os preocupéis que ya va quedando poco o nada de ella. 


Este camino de mesa como ya os he comentado en alguna ocasión es un regalo que tenía pendiente de hacerle a mi madre para que adorne con él su mesa de comedor.


El motivo no puede ser más navideño, con esas enormes campañas y que a mí me recuerdan sin poder evitarlo a ese villancico tan popular "Campana sobre, campana ..." en mi caso las campañas son seis como podéis ver y están aplicadas a mano con puntada de festón.  


El acolchado que es muy sencillo también lo he hecho a mano y como dice mi profesora de patchwork, Gabriela, el acolchado es lo que dota de vida al quilt, en lo que estoy completamente de acuerdo.


En cuanto a los tonos no pueden ser más tradicionales, verdes y rojos aunque con esa nota country que tanto me gusta. Espero que este trabajo os haya gustado, mi madre por su parte está muy contenta e impaciente de poder adornar con él su mesa, que este año va a estar mucho más bonita. Me despido ya de todos vosotros. Hasta pronto y nos vemos en el próximo post. 


martes, 9 de octubre de 2018

Tope para puerta: esperando el frío

¡Feliz semana a todos!  El post de hoy está dedicado al último de los proyectos que hice en clases de patchwork. La verdad es que por alguna razón este proyecto se me atragantó y me ha costado mucho terminarlo; cuando alguna labor se me hace antipática me resulta muy complicado concluirla, supongo que será porque es difícil terminar aquello en lo que no pones tu alma, pero después de haberle dedicado tiempo y esfuerzo no quería que acabara olvidada en el fondo de un cajón. Por fortuna he conseguido concluir antes de que los fríos del invierno nos visiten.


Este tope para puerta o como se llame porque ahora mismo no se me ocurre otro nombre mejor, tiene forma de casita como podéis ver en las fotos. Es bastante grande y cubre perfectamente la entrada de mi casa; espero sinceramente, que sea útil para aislarnos del frío que se suele filtrar durante el invierno por debajo de la  puerta.


Como podéis ver en las fotos a este tope de puerta con forma de casita no le falta detalle, empezando por las cuatro chimeneas que adornan el tejado a dos aguas en color rojo oscuro. También me gusta el detalle de las vigas que decoran los extremos de las casitas y de la valla. Están hechos con pequeños trozos de bies negro aplicados con puntada escondida, el mismo bies que se suele usar para hacer las vidrieras; por cierto os adelanto que el post de la próxima semana está dedicado a este tema.


También apliqué  con puntada escondida las puertas, las ventanas, los maceteros y el árbol aunque he de confesaros que después de tanta aplicación me quedé un tanto escasa de paciencia y decidí sustituir los detalles bordados del proyecto original por botones decorativos. 


La verdad es que esta solución un tanto "tramposilla" ha quedado muy bien porque no me digáis que no he quedado bonito el árbol, al que he bautizado como el "Árbol del amor" por aquello de que a este árbol en vez de creerle hojas en las ramas le crecen corazones.


Bromas aparte espero que el post os haya gustado y que hayáis pasado un rato divertido. Me despido ya, hasta pronto y como siempre os digo nos vemos en la próxima entrada. Os deseo a todos felices proyectos.

martes, 18 de septiembre de 2018

Barguello: deseo cumplido

¡Hola a todos! Espero que la semana os haya ido todo lo bien que esperabais. Yo por mi parte no puedo estar más contenta porque después de más de un año he conseguido ver por fin terminado mi barguello. Cuando lo miro "colgadito" de la pared se me antoja mentira que hace más de un año sólo fuera un montón de tiras de colores dentro de una caja. 


Si os confieso la verdad, hubo momentos en los que pensé que no sería capaz de verlo acabado, y que como otros proyectos terminaría convertido en un UFO más, olvidado  dentro de una caja en el armario de la costura.


Después del mes de enero y tras escribir mi lista de proyectos para este año andaba yo muy motivada y lo cierto es que terminé de montar el quilt, que ya os mostré en otra en entrada allá por el mes de marzo. Viendo la fecha siento escalofríos, cómo ha podido pasar tanto tiempo.

Pasada esta fecha mi entusiasmo comenzó a enfriarse, por distintos motivos; el principal es que no sabía muy bien como hacer el acolchado. Al principio pensé en hacerlo a máquina, pero el resultado no me gustaba demasiado, así que deseché esta idea y me decanté por mi viejo bastidor.


Entonces se me planteó otro dilema, qué diseño seguir. Después de buscar y rebuscar por Pinterest, no hallé nada que me inspirase. Hasta que un buen día se me ocurrió la solución perfecta: acolchar en diagonal siguiendo las líneas de color del propio barguello.


Así que con un rotulador de tela, de esos que cuando los lavas desaparecen, comencé a pintar líneas diagonales para ver el efecto. El resultado me gustó y me puse manos a la obra con el acolchado.  Usé hilos de distinto color: beige, gris y azul, acordes con el color de la tela. Mi intención era que el acolchado no le restara protagonismo al diseño del quilt. No sé que os parecerá a vosotros pero creo que en líneas generales he conseguido mi objetivo.



Después tuve otro parón durante el verano, porque me quedé sin tela para hacer el bies. Llegaron las vacaciones y lo fui dejando hasta hace apenas unas semanas, cuando regresé al trabajo y localicé la tela gris para el bies.

Una vez cortadas las tiras me propuse no demorar más el tema y terminar el quilt. Mi marido se encargó de todo el bricolaje y por fin, después de mucho, mucho tiempo pude verlo colgado en la pared del sótano, que pacientemente lo esperaba.


Por último deciros que ando feliz cual perdiz por haber conseguido terminar este proyecto. No tanto por el resultado, que también me gusta mucho, sino porque tengo la sensación de haberme quitado un peso de encima. Supongo que entendéis lo que quiero deciros, y con esto voy terminado que me he extendido más de la cuenta. Hasta pronto y nos vemos en el próximo post. Feliz semana a todos.

martes, 10 de abril de 2018

Cumpliendo objetivos: mi segundo charm quilt

¡Hola a todos! Espero que la semana os haya ido bien y que vuestros proyectos costuriles vayan sin prisa pero sin pausa. Yo por mi parte ando muy contenta porque he conseguido cumplir con otro de los objetivos de mi lista de propósitos para el Año Nuevo; ésa con la que siempre ando dando la lata.





Y es que después de muchos altibajos, he conseguido terminar por fin con el acolchado de mi segunda charm quilt. La primera, hermana gemela de la que hoy os muestro, la acabé hace ya unos dos años, si es que la memoria no me falla (os dejo el enlace por si os apetece pasaros a verla) 




Después de terminar con la primera versión acabé un tanto saturada con el tema del acolchado, y ya sabéis como son estas cosas, los días van pasando y cada vez se te hace más cuesta arriba retomar una labor olvidada.


Como me daba mucha pena verla sin acabar en el fondo del armario de la costura, decidí ponerme manos a la obra y establecí un planning diario para acabar con el acolchado. Dividí la tarea que se me antojaba inmensa en objetivos semanales, mucho más asequibles y fáciles de alcanzar. Como la colcha está compuesta por franjas de diversos colores, me marqué como objetivo acolchar una tira por semana; comencé por el color malva para terminar con el borde exterior.





He de deciros que el planning ha resultado un éxito rotundo y que he conseguido terminar el quilt antes de lo que pensaba. Ver como se iban cumpliendo los objetivos marcados  me animó mucho e incluso hubo semanas en las que conseguí adelantar trabajo. Espero que mi experiencia os sea útil y con esto voy acabando el post. Hasta pronto y nos vemos en la próxima entrada. Feliz Semana.





martes, 20 de marzo de 2018

Clases de patchwork: quilt de otoño

¡Hola a todos! Espero que la semana haya ido bien y que vuestros proyectos vayan marchando. En mi caso estoy contenta porque estoy consiguiendo mantenerme al día con los proyectos de las clases de patchwork.


Llevamos varias semanas trabajando en un quilt cuya temática me encanta: se trata del otoño y tiene unas calabazas preciosas. Me he animado a escribir este post porque la temática del otoño me gusta mucho y llevaba mucho tiempo queriendo hacer un quilt de este tipo, con un aire muy country. 


También me gusta este proyecto porque se trata de un quilt de los que yo llamo "asimétricos" y os preguntareis que quiere decir eso, pues muy sencillo, el quilt está montado a partir de varios bloques, como podéis ver en las fotos, sin embargo la unión de todos ellos no sigue un patrón simétrico predeterminado, o una la forma geométrica preestablecida.


No sé si me explico, espero que cuando veáis las fotos os quede la idea más clara.  Lo cierto, es que me moría de ganas por hacer un quilt de este tipo; así que cuando Gabriela, nuestra profesora, nos propuso la idea la apoyé con todo mi entusiasmo.


De momento lo estoy disfrutando mucho, porque he aprendido hacer bloques de patchwork pero sin utilizar plantillas, empleando una técnica distinta donde se cortan tiras que se cosen entre sí para luego cortarlas y obtener los bloques. 



Como me apetecía complicarme la vida decidí montar todas las piezas figurativas del quilt usando el apliqué o punto de Baltimore, en vez de hacer aplicaciones con puntada de festón como nos proponía la profesora.



Sé que me va a llevar más tiempo y trabajo acabar el quilt pero creo que merece la pena y con esto termino el post. Espero que os haya gustado y como siempre os digo: hasta pronto y nos vemos en la próxima entrada. Feliz semana.


martes, 13 de marzo de 2018

Mi primer barguello

¡Hola a todos! Espero que la semana os haya ido bien, yo por mi parte estoy muy contenta porque poco a poco voy cumpliendo con mi lista de propósitos para Año Nuevo. Os he dejado el enlace por si os perdisteis esa entrada o por si queréis  refrescar la memoria. 


La verdad es que hacer esta lista y plasmarla por escrito me está ayudando mucho a centrar mis esfuerzos y no dispersarme a la hora de trabajar. De momento he conseguido poner las dichosas ventanitas en el blog, no sé si os habíais dado cuenta. Gracias a la ayuda inestimable de Cristina del blog Puntadas y apuntes que me envió un enlace y por fin pude instalar el programa. Si no conocéis este blog os invito a que os deis una vueltecilla por él, los trabajos de punto de cruz de Cristina son realmente originales y maravillosos.


Y ahora quiero mostraros el primer trabajo terminado de la lista, se trata de un bargüello. Este quilt lo comencé en el mes de Octubre, en un curso monográfico que organizó mi profesora de patchwork, Gabriela. Después tuve que abandonarlo por motivos personales y no ha sido hasta este mes de enero que he podido retomarlo. 



La verdad es que estoy encantada con el resultado. Sinceramente no pensé que iba a quedar tan bien porque al principio fue un horror, estuve a punto de tirar la toalla. Las tres primeras tiras las descosí un millón de veces hasta que por fin conseguí que todas las piezas quedaran en su sitio. Técnicamente este trabajo es uno de los más complicados que he hecho, aunque una vez asimilados los rudimentos de la técnica, he disfrutado mucho con el montaje.


También estoy muy satisfecha con el colorido, escogí tres colores: el azul, el gris y el beige en distintos tonos para conseguir un efecto de degradé; en total fueron veinte telas. Esta parte también resultó divertida, porque buscar telas y combinarlas me gusta mucho, aunque a las dependientas las vuelva locas. 


Ahora me toca acolchar el quilt, el sándwich ya lo he tengo preparado; compré una tela muy bonita para la trasera aprovechando las rebajas de enero. Quisiera acolcharlo a máquina pero no sé si al final seré capaz de hacerlo porque todavía no termino de cogerle el tranquillo. Pero esa ya es otra historia. Me despido ahora, que veo que me estoy alargando. Espero que el post os haya gustado, hasta pronto y nos vemos en la próxima entrada.

miércoles, 9 de agosto de 2017

Mi primera vidriera

Hace mucho tiempo que tenía el gusanillo de hacer una vidriera. Sentía verdadera curiosidad por aprender esta técnica de patchwork y el verano pasado, gracias a mi amiga Marisa, por fin tuve mi oportunidad.



Luego como sabéis me puse enferma y la vidriera quedó olvidada en un rincón de mi armario de costura, pero por fin y gracias a esa "lista mental" de trabajos inacabados, que me he propuesto ir terminando para este año, he conseguido dar por concluido otro de mis UFOS.



No sé que os parecerá a vosotros esta muñeca pero yo estoy encantada con ella tanto que la he colgado en un lugar destacado de la casa. No pensaba que fuera a quedar también, he de reconocer sinceramente. También me gusta mucho, como ha quedado la enmarcación, el sencillo marco negro que he escogido destaca la imagen de la muñeca sin restarle protagonismo.



En cuanto al diseño de la vidriera me parece muy original, en cuanto la vi en la tienda de mi amiga Marisa quedé encantada con ella y sentí que tenía que hacerla si o si.



Como podéis ver en las fotos todos los bordes están rematados con el típico bies negro que se utiliza en esta técnica, excepto la boca. No me gustaba demasiado como quedaba con el bies y decidí tomarme "una licencia poética" así que apliqué la boca y creo que ha quedado muy bien.



En cuanto a la técnica en sí resultó ser menos complicada de lo que en un principio me esperaba. Recortar y pegar los distintos trozos de tela combinando los colores fue muy divertido. También me gustó la parte en la que tuve que ir pegando el bies aunque he de reconocer que se me hizo muy tedioso el tener que aplicarlo después.



A pesar de todo me ha gustado esta técnica y espero volver a repetir, de hecho, le tengo echado el ojo a una preciosa rosa, perfecta para aplicar en un bolso vaquero. Como veis no tengo arreglo, es imposible que mi lista de pendientes deje de crecer y crecer.

Me despido ya de todos vosotros. Gracias por vuestra presencia y por vuestros comentarios. Hasta pronto y nos vemos en el próximo post.