Gracias a vuestros trabajos he descubierto que puedo aunar un antiguo amor como es el punto de cruz con mi pasión actual, el patchwork, tanto Mª José de Madejas de colores como Cristina de Puntadas y apuntes, me han animado a retomar mi antiguo amor el punto de cruz, que no está reñido con el patchwork y que mejor prueba que sus preciosos trabajos.

Así que he comenzado con un proyecto sencillo, un alfiletero, ya que de momento y hasta que no termine con mis "proyectos de larga duración" no quiero embarcarme en trabajos de mayor envergadura. Aunque son tantas las tentaciones "costuriles" que es difícil resistirse.

Así que he comenzado con un proyecto sencillo, un alfiletero, ya que de momento y hasta que no termine con mis "proyectos de larga duración" no quiero embarcarme en trabajos de mayor envergadura. Aunque son tantas las tentaciones "costuriles" que es difícil resistirse.
Pese a ser mi primer proyecto "mix" estoy muy contenta con el resultado. Los colores del bordado tienen ese toque romántico y anticuado que tanto me gusta, además de coordinar muy bien con la tela estampada.
Para darle un toque extra de sabor romántico le he puesto dos botones de nácar auténtico como los que usaban nuestras abuelas en la ropa. También le he puesto un trocito de encaje de bolillo blanco rematado por una puntilla con florecitas.
Como colgador he usado un trocito sobrante de piconela color rosa que coordina muy bien con la tela estampada y que tanto suelo utilizar en mis proyectos. Otro día os contaré el motivo.
También me gusta mucho el detalle de los botones laterales y que responden a un error por mi parte. Olvidé bordar la cuerda que sostiene la percha y me di cuenta demasiado tarde, cuando ya tenía completamente acabado el alfiletero; así que para esconder las puntadas de remate coloqué sobre ellas los botones. Lo cierto es que este error se ha terminado por convertir en un verdadero acierto.
Lo único que no me termina de convercer del todo es su tamaño, quizás sea más grande de lo esperado pero ya tengo pensada la solución; convertir este alfiletero en un expositor para broches como ya hice con otro alfiletero que hice este verano. Os dejo el enlace más abajo por si queréis echar un ojo.
Por último me hacía mucha ilusión mostraros la bicicleta que me han regalado y que me ha venido como anillo al dedo para mostraros el alfiletero. Es de alambre y según me han dicho está hecha de una sola pieza. Los pedales se mueven como los de una bici de verdad y hasta tiene un candado de seguridad con su correspondiente llave. Como veis no le falta detalle.
Espero que el alfiletero-expositor de broches os haya gustado. Hasta pronto y como siempre os digo nos vemos en el próximo post. Gracias por vuestros comentarios y por vuestras visitas ya que hacen crecer este blog.
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