El mes de junio ya ha llegado y las vacaciones de verano están a la vuelta de la esquina. Así que como no quiero que se me haga tarde y andar luego estresada con los inevitables preparativos estivales, he decidido poner manos a la obra y comenzar con ellos.
Por ese motivo os traigo este semana este proyecto. Se trata de una bolsa para poder llevar los zapatos dentro de la maleta, ya sabéis que el verano y los viajes están indiscutiblemente unidos.
Son varias las bolsas de este tipo que os he mostrado en este blog, tanto es así que comienzan a convertirse en un clásico; las he confeccionado usando distintas telas y con diferentes tamaños. Después de llevar usándolas durante un tiempo, he de deciros que son muy prácticas porque se pueden acomodar con facilidad dentro de la maleta sin manchar al resto de las prendas. Y además son muy bonitas, mucho mejor que una triste bolsa de plástico.
En esta ocasión me ha parecido divertido emplear estas dos telas que combinan el blanco con el azul marino. Creo que funcionan muy bien juntas. Si hacéis un poco de memoria son las mismas que usé para hacer un bolso reversible para la playa hace ya algún tiempo. Así que este verano voy a estar de los más combinada.
También quisiera que os fijarais en el acabado de las costuras interiores. Están completamente ocultas con trocitos de bies que he confeccionado usando las mismas telas de la bolsa, y es que esas "maquinitas" que venden para hacer bies son muy prácticas. Yo comencé comprando una en la mercería, la de tamaño más común, y he terminado por comprarlas en casi todas las medidas que se venden, y es que son muy socorridas. Os dejo el enlace a un tutorial que hice hace tiempo sobre ellas, por si alguien no las conoce y está interesado en saber cómo funcionan.
Con esto me despido, que comienzo a extenderme demasiado. Espero que la entrada os haya gustado. Hasta pronto y como siempre os digo nos vemos en el próximo post. Feliz semana a todos.

































