martes, 3 de diciembre de 2019

Una bolsa para los zapatos muy british

El post de esta semana tiene un aire muy british y decididamente viajero, así que pensando que muchos de nosotros aprovechamos estos días de fiesta para viajar, que mejor idea para mostraros, que esta bolsita para guardar con comodidad nuestros zapatos en la maleta sin que la ropa se estropee o se pueda manchar.


Si seguís este blog de modo asiduo, ya sabéis que no es la primera vez que os presento una de estas bolsas, y es que resultan tan prácticas, que no me ha quedado más remedio que repetirlas. Supongo que poco a poco se están convirtiendo en un clásico de este blog.


En esta ocasión he escogido una tela con un diseño muy original y divertido, con un aire muy "british" porque no se me ocurre algo más británico que estas banderitas. Y en este caso su destinatario es mi hijo pequeño, y he escogido esta tela en concreto, porque sabía que le iba a gustar ya que la usé hace tiempo para hacerle una funda para la libreta.


En esta ocasión tampoco puedo resistir la tentación de mostraros el interior de la bolsa para que veáis lo bien rematadas que han quedado las costuras internas con el bies que he confeccionado usando la tela exterior, gracias a mi maravillosa "maquinita para bies" de la que tanto os he hablado.


Ahora que tenemos listas nuestras bolsas para zapatos ya sólo nos queda dar buena cuenta de ellas y hacerles muchos, muchos kilómetros, y con esto me voy despidiendo de todos vosotros, espero que paséis feliz semana y que sean cuales sean vuestros planes para este puente los podáis disfrutar al máximo. Un besote a todos y como siempre os digo nos vemos en el próximo post. 

martes, 26 de noviembre de 2019

Cestillo para el pan

¡Hola a todos! De nuevo es martes y como ya sabéis los que seguís este blog de manera asidua, hoy toca publicar entrada. El trabajo que os muestro esta semana es una alegre y colorida cesta para servir el pan, e impresionar, si os apetece, a vuestros invitados; o también para aquellos días, donde no hay invitados pero a una se le antoja poner muy mona la mesa.


Esta cesta fue un regalo para mi madre, a la que por cierto le gustó mucho el detalle, ya que la hice para que combinara con una bolsa de pan que os mostré hace bastante tiempo y que también le regalé; os dejo el enlace por si os apetece echar un ojo y recordar la bolsa en cuestión.


De nuevo he usado las cerezas como motivo decorativo, aunque en este caso las he recortado con las tijeras y las he aplicado con puntada escondida a la tela roja de la cesta.


En su confección, he empleado una técnica muy sencilla cuyo tutorial ya os mostré en otro post, hace tanto tiempo, que podríamos encuadrarlo en la prehistoria de este blog, aunque es uno de mis tutoriales más consultados y seguidos en Pinterest. Os dejo el enlace por si alguno se anima hacer una de estas cestas, que son muy sencillas y rápidas de confeccionar.


También he de contaros que aunque mi idea era hacer una cesta para servir el pan, mi madre no la utiliza como tal, sino que la ha convertido en un servilletero, ya que tiene las dimensiones justas para colocar en su interior un paquete de servilletas de papel. Así que si no necesitáis una cesta para el pan pero os hace falta un servilletero, el tutorial os sirve perfectamente. No os digáis que no es práctico.


Y con esto me voy despidiendo, espero que el post de esta semana os haya resultado útil y que hayáis pasado un rato entretenido. Yo por mi parte he disfrutado mucho escribiendo estas líneas. Muchas gracias por vuestras visitas y comentarios. Hasta pronto y nos vemos en la próxima entrada. Feliz semana a todos.

martes, 19 de noviembre de 2019

Bolsa para el pan en clave de otoño

¡Hola a todos! El post de esta semana tiene un aire muy otoñal, tanto por su colorido como por su temática, porque no me digáis que no hay nada que recuerde más al otoño que las calabazas, aunque quizás las nueces y las castañas, estén por delante, qué pensáis... 


Reflexiones aparte, el trabajo de esta semana me gusta porque me ha permitido continuar practicando con el paper-piecing, ya sabéis como me gusta esta técnica y además me ha dado la oportunidad de reciclar un montón de retales, a los que he podido dar otro uso.



La verdad es que ando un tanto obsesionada por el tema del reciclaje, pero he de confesaros que mi armario se va a caer al suelo con tanta tela y retal, así que ando siempre buscando ideas y técnicas que me permitan darles salida.


En esta ocasión he podido reciclar un montón de telitas que tenía en tonos anaranjados, marrones y ocres principalmente. También he de confesaros que esta bolsa la tengo reservada para hacer un regalo esta Navidad, su destinataria es una fan del color naranja, así que espero que le guste. Hasta entonces os pido el favor de que me guardéis el secreto.  Hasta pronto y nos vemos en la próxima entrada.


martes, 12 de noviembre de 2019

Chal de ganchillo

¡Hola a todos! ¿Cómo os ha ido la semana? A mí bien, no me puedo quejar aunque hoy me he dado cuenta al mirar por la ventana que las hojas de los árboles han comenzado a caer, que las tardes son más cortas y los días más grises, que pronto los fríos del invierno vendrán a visitarnos una vez más.

Lo cierto es que no he podido evitar sentir cierta nostalgia, al comprobar lo lejos que parecen quedar los días del verano, sin embargo y para ser justa no puedo por menos que recordar que el otoño también guarda sus propios tesoros: el dulce sabor de las nueces, el  dorado intenso que cubre las hojas de los árboles antes de caer, el rojo con el que se tiñen las granadas o esa agradable sensación de calor que experimentamos bajo el cobijo de una manta.



De algún modo todos estos recuerdos me han traído a la memoria un antiguo proyecto que hice hace algunos años. Se trata de un chal de ganchillo, como ya sabéis si seguís este blog con regularidad, este tipo de labor no está entre mis especialidades por lo que podemos considerarlo como una rareza.



Está tejido con una preciosa lana en tonos marrones. El degradado de colores es muy bonito y discurre por diversas tonalidades topo salpicadas por pequeñas motas en color marrón chocolate para terminar en un delicado color marfil. También y aunque quizás sea complicado apreciarlo en las fotos, la textura de la lana va variando, lo que le proporciona a la pieza mucha textura.


Además le tengo cariño porque es una de esas prendas con las que te sientes protegida y a salvo los días de frío intenso. Sin contar con el trabajo que me costó poder verlo terminado. Descifrar las instrucciones de las revistas de ganchillo no está entre mis habilidades principales. Me desesperan, es algo que no puedo remediar, pero después de mucho insistir, de hacer y deshacer para volver a empezar conseguí verlo terminado.



Y con esto ha llegado el momento de poner punto y final a este post. Espero que lo hayáis disfrutado, para mí ha sido un placer estar con todos vosotros una semana más. Hasta pronto y como siempre os digo, nos vemos en la próxima entrada. 

martes, 5 de noviembre de 2019

Bolsita de olor: una nueva idea para reciclar.

¡Hola a todos! Espero que la semana os haya ido bien. Yo por mi parte contenta de haber podido sacar un hueco para escribir este post, últimamente con tanta visita al médico a penas si puedo sacar tiempo para dedicarlo al blog y a todos vosotros. Pero no estamos aquí para hablar de cosas tristes sino para compartir nuestra pasión por la costura, el patchwork y las manualidades en general.


Por los comentarios de la semana pasada he visto, que como a mí, os apasiona el tema del reciclaje así que he preparado una especie de mini-tutorial para explicaros como reciclar esas bolsas de tela, que muchas veces nos regalan, con la bisutería sobre todo y que  acumulamos sin saber que hacer con ellas. Con esta idea también podéis reciclar todos esos botones, que con el tiempo se van acumulando en nuestros costureros, esperando su oportunidad para brillar de nuevo.



Yo tenía desde hace algún tiempo esta bolsita, me la dieron con un collar que compré para una boda. Me encantaba el color y la textura de la tela, por eso la guardé, con la idea de hacer algo con ella. Por otro lado, tengo una caja llena de botones. Me apasionan y los encuentro todos bonitos, por eso nunca los tiro. Así que sumando dos más dos, llegué a la idea de decorar la bolsita con botones reciclados.


En primer lugar cogí un puñado de diferentes botones, con distintos tamaños, colores, texturas y materiales. Luego me propuse hacer una combinación que aunque heterogénea resultara armoniosa. Comencé con un botón muy grande forrado con lana, creo que es de una rebeca de invierno, que compré hace un millón de años y que ya no conservo. Ese botón me gusta mucho así que tenía que estar si o si en la combinación final.


Luego fui añadiendo poco a poco botones, poniendo y quitando, como si fuera un juego. La verdad es que me resultó muy divertido y creativo. Cuando conseguí una composición que me gustaba, le hice una foto para recordar exactamente la disposición de los botones y de este modo no equivocarme al coserlos. El resto fue fácil, coser y cantar.


Por último, rellené la bolsita con hojas de laurel, que me regalaron y que yo misma sequé en casa. Por si no lo sabéis, el laurel es un repelente de insectos natural estupendo. No solo le dará buen olor a vuestra ropa sino que además ahuyentará a las polillas de vuestros armarios. 


Y con esto termino, espero que el post os haya gustado y que os sea de utilidad. Un besote enorme y un millón de gracias por vuestros comentarios, y como siempre os digo nos vemos en la siguiente entrada. 


PD: Feliz cambio de armario.

martes, 29 de octubre de 2019

El color del otoño: agarradores de cocina

¡Hola a todos! El proyecto de esta semana tiene un aire muy otoñal o al menos así me lo parece a mí. Supongo que será por los tonos empleados que recuerdan al colorido de las hojas de los árboles cuando llega la caída. Estos colores cálidos y apagados a un mismo tiempo, se encuentran entre mis favoritos. 


Del mismo modo que me entusiasma el hecho de haber podido "reciclar" estos tres bloques que hice hace tiempo para otro quilt y que al final no llegué nunca a utilizar. Sin embargo, los guardé a la espera de poder emplearlos en otro proyecto.


Y visto el resultado os animo a que no desechéis ninguno de vuestros bloques de patchwork porque con ellos se pueden hacer mil y una cosas como por ejemplo estos preciosos agarradores para la cocina, con los que decorar y darle carácter a esta estancia de la casa. ¿No me digáis que no es una buena idea? A mí desde luego me lo parece y a partir de ahora pienso ponerla en práctica más de una vez.


Y con esta última idea me despido. Espero que el post de esta semana os haya gustado y que os sirva de inspiración en vuestros proyectos y labores. Muchas gracias, una vez más por vuestras visitas y por vuestros comentarios, que tanto me animan a continuar. Como siempre os digo hasta pronto y nos vemos en la próxima entrada. Feliz semana y felices proyectos.



martes, 22 de octubre de 2019

Espejo vintage

¡Hola a todos! Espero que la semana os haya ido bien. Yo por mi parte estoy contenta de poder estar con vosotros un día más con un nuevo post.



El trabajo de esta semana se aparta un poquito de mi línea habitual, ya que hoy os muestro un precioso espejo que hice hace mucho, mucho tiempo, en una galaxia muy, muy lejana. Bromas aparte os contaré que hace años, cuando vivía en Cartagena, estuve tomando durante un tiempo clases de manualidades, fue entonces cuando decoré este marco; la colocación del espejo y su enmarcación con molduras doradas me la hicieron en la misma tienda de marcos donde tomaba las clases.



La inspiración para el diseño del marco la encontré en un precioso espejo que vi en una casa de muebles; por desgracia para mí, era demasiado caro para comprarlo, pero entonces  tuve la idea de hacerme uno similar.  Después de darle muchas vueltas al asunto y de emborronar hojas y hojas con bocetos diferentes terminé por dibujar el diseño que hoy os muestro.



El marco está pintado a mano usando la técnica del craquelado, que me enseñó mi profesora de entonces, y que consiste como se puede ver en las fotos, en hacer que aparezcan grietas en la pintura, al utilizar dos barnices con tiempos de secado diferentes; luego para resaltar el aspecto envejecido de la pintura se le aplica una capa de betún de judea o como fue mi caso, una veladura hecha a base de cera y oleo en color rojo oscuro, que se retira con un paño seco. Más o menos esta era la técnica que apliqué aunque ha pasado tanto tiempo que algunos detalles se han borrado de mi memoria.



La verdad es que a pesar los años transcurridos, que son muchos, el espejo está como el primer día, así que debí aplicar bien las técnicas que mi profe me enseñó, y ha conseguido sobrevivir tanto al paso de los años, como a las mudanzas y al cambio de modas y estilos, así que tenemos a todo un superviviente.



Con esta última idea me despido, espero que el post de esta semana os haya gustado, a mí me ha hecho muy feliz poder compartirlo con todos vosotros. Muchas gracias por vuestra presencia y por vuestros comentarios. Hasta pronto y nos vemos en la próxima entrada. Feliz semana a todos.