lunes, 9 de febrero de 2015

Tutorial fundas para álbum

Ya conocéis mi pasión por el reciclaje no es la primera vez que hago una entrada sobre este tema. Hoy os traigo un nuevo ejemplo de como darle una segunda oportunidad a aquellos objetos, que bien se han deteriorado por el paso del tiempo o han dejado de gustarnos.



Eso mismo era lo que les pasaba a mi viejos álbumes de fotos. Reliquias de otro tiempo en el que no existían las fotos digitales. He ido coleccionando estos álbumes a lo largo del tiempo, cada uno tiene un estilo y un color distinto, por lo que forman una especie de "batiburrillo" de colores sobre la estantería donde están expuestos.


Llevaba tiempo pensando en qué hacer con ellos hasta que el otro día se me ocurrió hacerles unas fundas de tela para forrarlos. Como material he usado las muestras de unas telas de tapicería procedentes de unos muestrarios rescatados "in extremis" del contenedor. Ya os he hablado de ellas en la entrada del "Bolso de los Recuerdos".

Así que me puse manos a la obra, consulté en internet y por fin di con una solución que me ha funcionado. Os he hecho como otras veces un tutorial, que espero que os sirva.

Materiales:

- Tela de tapicería no excesivamente gruesa  (la cantidad depende del tamaño del álbum).
- Hilo.
- Lápiz de tela o jabón de sastre para marcar.
- Tijeras
- Alfileres.

El paso a paso:

En primer lugar debéis quitar las hojas del interior del álbum que vamos a usar para tomar las medidas.




A continuación por el revés de la tela marcáis con un lápiz todo el contorno del álbum dejando espacio suficiente para los dobladillos y las solapas de la funda.




 Marcad en la tela el contorno del álbum  y los márgenes de las solapas, que luego nos van a servir para saber por donde doblar la tela. Comprobad que todas las medidas son exactas antes de cortar la tela.  Para que os aclaréis mejor os he dibujado un esquema con todas las dimensiones y marcas de costura.



Como podéis ver las solapas tienen que medir unos 10 cm para que agarren bien las tapas del álbum y no se escapen. Debemos dejarles tela suficiente para hacer un dobladillo. Yo les dejé 2 cm porque la tela se deshilachaba mucho y era difícil de trabajar. También debéis dejar un margen de costura arriba y abajo para hacer luego un dobladillo. En mi caso le di un margen de 3 cm, si vuestra tela no se deshilacha y es más flexible podéis dejar un margen más pequeño.

El siguiente paso consistió en coser el dobladillo de las solapas. Lo fijé con alfileres y luego lo cosí a máquina.






Cosidos los dobladillos haremos ahora las solapas,  para ello doblamos la tela hacia arriba justo por la marca que hemos pintado antes de cortar la tela y que marca los 10 cm que ha de medir cada solapa.

Tened cuidado en este paso, las solapas hay que doblarlas teniendo el derecho de la tela visto hacia vosotros. En mi caso era muy fácil equivocarse porque la tela era muy parecida del derecho y del revés, por eso os he puesto una nota en la foto.


 Cosemos los bordes superior e inferior de las solapas y remallamos las costuras como se puede ver en la foto siguiente. Ya tenemos cosidas las dos solapas.


Le damos la vuelta a la funda y probamos a meterla dentro del álbum para comprobar que las dimensiones son las adecuadas como se puede ver en las dos imágenes siguientes.




El álbum lo tenéis que poner en la posición que aparece en la foto superior porque es la única postura en la que se puede encajar la funda, al no ser las tapas flexibles. Me llevó un buen rato dar con la tecla pues no conseguía ponerla en su sitio.


El siguiente paso es el más delicado y el que más problemas me dio. Hay que tomar muy bien las dimensiones para hacer el dobladillo superior e inferior de la funda. Dejad un pequeño reborde que sobresalga un poco del perfil del albúm como se puede ver en la imagen inferior. Si ajustáis demasiado el dobladillo, la funda queda "rapicorta" y el resultado es horrible. Me podéis creer lo he experimentado.


 Coged el dobladillo con alfileres antes de coser y medid con una regla para aseguraros de que la funda no queda corta. Debe medir un poco más que la altura del álbum.




Cosemos ahora con cuidado de que el pespunte quede bien recto pues esta costura va a quedar expuesta. En mi caso además elegí un color de hilo que contrastaba con el color de la tela. Queda más bonito pero es más difícil de realizar.





En la foto superior podéis ver como hacer el remate de las costuras del dobladillo. Planchamos bien y ya tenemos nuestra funda terminada.




La verdad es que he quedado muy contenta con el resultado, espero que os guste y que os haya servido. Hasta la próxima.










viernes, 6 de febrero de 2015

Tutorial delantal retro

En esta nueva entrada os presento el tutorial que he elaborado para haceros vuestro propio delantal estilo retro.




Materiales

- 60 x 112 cm de tela estampada
- 30 x 112 cm de tela color liso
- 25 x 20 cm de tela color blanco (forro bolsillo delantal)
- 35 x 10 cm entretala termoadhesiva.
- Hilos


El paso a paso:

En primer lugar procedemos al corte de las telas.

- Corte tela estampada:
1 cuadrado de  55 x 55 cm para el delantal.
3 cuadrados de 8,2 x 8,2 cm para el bolsillo del delantal.

- Corte tela lisa:
3 cuadrados de 8,2 x 8,2 cm para el bolsillo del delantal.
2 rectángulos de 32x7 cm para la cinturilla.
2 tiras de 90x11 para los lazos del delantal.

- Corte tela blanca lisa:
1 rectángulo de 22,2 cm x 15,2 cm para el forro del bolsillo.

- Corte entretela:
1 rectángulo 32x7 cm para la cinturilla



El siguiente paso consistirá en coser el bolsillo del delantal, formado por seis pequeños cuadrados que coseremos entre sí como en un 4-patch. Encaramos los derechos de los cuadrados y cosemos dejando un margen de costura de 6 mm. Viendo las fotos queda mucho más clara la idea.




Una vez cosida la parte externa del bolsillo pasamos a poner el forro interior. Volvemos a encaran los derechos de las telas y cosemos todo el perímetro del bolsillo menos un pequeño trocito de 15 cm que dejaremos sin coser para darle la vuelta. Planchamos y reservamos para luego colocarlo en el delantal




En mi caso olvidé comprar la tela blanca y tuve que utilizar la tela estampada que me había sobrado como forro. También me quedó un poco grande la pieza que había cortado como forro y tuve que cortar el sobrante como se puede ver en la foto. Nadie es perfecto.

A continuación coseremos los dobladillos del delantal, los dos laterales y el bajo. Con la ayuda de la plancha hacemos un dobladillo de 1 cm para el bajo y 1,5 cm para los laterales. Cosemos con la máquina como se puede ver en las fotos siguientes.





El siguiente paso consiste en fijar el bolsillo al frontal del delantal. Con la ayuda de una regla tomamos las medidas para centrarlo bien. El bolsillo debe colocarse a 10 cm del lado superior del delantal, donde después pondremos la cinturilla y a 14,5 cm de los dobladillos laterales.


Una vez calculada la posición del dobladillo lo coseremos a máquina dejando un margen de costura de 6 mm. Sujetar el bolsillo con alfileres para que no se desplace al coser y quede torcido.

Vamos ahora con la cinturilla. En primer lugar pegaremos con la ayuda de la plancha la entretela  a la tira que hemos cortado para la cinturilla. La entretela le va a dar cuerpo a la tela.  


A continuación hacemos un dobladillo de 1 cm con la plancha en uno de los bordes de la cinturilla. En la foto queda más claro. Reservamos la cinturilla.



Ahora vamos a fruncir la parte superior del delantal. Lo podemos hacer de dos modos, bien pasando un hilván del que luego estiramos para fruncir el tejido, o bien pasando un pespunte lo más grande y suelto que os permita vuestra máquina de coser. Luego simplemente tiráis del hilo de la canilla y el pespunte se frunce de modo homogéneo. Si vuestra máquina os permite hacerlo, no lo dudéis este método queda muy bien y es más fácil.




Vamos ahora con el paso más complicado, que es fijar la cinturilla al delantal. Es importante distribuir bien el rizo y fijar la cinturilla con alfileres antes de coser.


Pasamos ahora un pespunte por el dobladillo que hicimos antes con la plancha. Como se ve en la foto siguiente.


Volvemos ahora la cinturilla hacia adentro, doblamos la tela, aproximadamente 1 cm y la fijamos con la ayuda de alfileres como se puede ver en las siguientes imágenes.




El siguiente paso consiste en hacer los lazos del delantal. Primero hacemos un dobladillo a todo alrededor, excepto el trozo que va a ir oculto bajo la cinturilla como puede verse en la imagen superior. El dobladillo lo haréis con la ayuda de la plancha y debe de ser lo más estrecho que podáis hacerlo, cuando más estrecho más fino queda el acabado.

A continuación hay que fruncir el trozo que va a ir oculto bajo la cinturilla como ya he explicado antes. La imagen siguiente os aclara la idea.



Fijamos con alfileres los lazos y ya podemos coser la cinturilla usando una puntada escondida.



En la siguiente imagen podéis ver con más detalle el remate de los lazos por el revés.


Planchamos  el delantal y ya hemos terminado.



Ya podéis disfrutar vuestro magnífico delantal haciendo riquísimas tartas y bizcochos. Bon appetit.






























domingo, 1 de febrero de 2015

Tutorial: como reciclar una cesta de mimbre

Como suele decirse lo prometido es deuda, por eso os he preparado el tutorial sobre cómo cambiar el forro de un cesta de mimbre.


El primer paso para cambiar el forro de nuestra vieja cesta de mimbre consiste en descoser el forro que queremos cambiar, con el fin de que nos sirva de plantilla para cortar la tela del nuevo. 
  


Para ello vamos a utilizar un descosedor o unas tijeras pequeñas con buena punta. La verdad es que los descosedores son muy útiles, cuestan poco dinero y se pueden encontrar con facilidad en las mercerías. Así que no lo dudéis haceros con uno.

Una vez descosidas todas las piezas, plancharemos hacia adentro todos los márgenes de costura de nuestro viejo forro para marcar la línea de costura lo más exactamente posible. 


Marcamos el contorno de la pieza con un lápiz de tela o un carboncillo de sastre. No olvidéis dejar un margen de costura para la nueva pieza. Sed generosos al dejar el margen; es preferible que sobre tela a que os falte. Para contar siempre estamos a tiempo. 


Una vez cortadas todas las piezas comenzamos con el montaje. Primero encaramos el derecho de la tela de la pieza de la base con uno de los laterales, fijamos las telas con alfileres y cosemos por la línea de costura marcada con el carboncillo. 


Una a una se van uniendo las piezas laterales a la base. Obtendremos una especie de cruz, como la que podéis ver en la foto siguiente.


A continuación coseremos los costados de las piezas laterales entre sí como si fuésemos a montar una caja.

Terminada la costura de las piezas laterales de la cesta y antes de seguir cosiendo comprobamos que el forro encaja bien, por si hubiera que hacer alguna rectificación. 


Comprobado que el forro encaja en nuestra cesta, procedemos a sobrehilar las costuras interiores para evitar que la tela se deshilache. Lo podéis hacer a mano, a máquina con un zig-zag o con algún punto similar al remallado como en mi caso.



Como podéis ver en la foto primero "remallamos" y luego con unas tijeras cortamos el excedente de tela. De ese modo se obtiene un resultado muy profesional.

El siguiente paso consiste en hacer el borde superior del forro. Este paso resulta muy simple. Sólo tenemos que hacer un dobladillo a la altura convenida y coserlo a máquina. Os aconsejo que primero fijéis el dobladillo con alfileres, lo coloquéis sobre la cesta para comprobar que la altura es la correcta. Si os gusta como queda entonces lo coséis.




El próximo paso consiste en hacer las asas y en fijarlas con alfileres para determinar su posición. Por último, las fijamos al forro con la máquina o a mano.


Planchamos un poquito y ya tenemos nuestra cesta como nueva.


Espero que este tutorial os haya resultado de ayuda. Hasta la próxima entrada.

viernes, 30 de enero de 2015

Cómo reciclar cestas de mimbre

Reciclar objetos y telas es una de mis pasiones. No es la primera vez que os hablo de este tema. Ahora os muestro otro ejemplo de reciclaje. 

Todos tenemos en casa alguna cesta de mimbre que bien hemos comprado en alguna ocasión en un "chino", para recoger los juguetes de los niños y que el salón de la casa no parezca un campo de batalla, regado de mil y un juguetes, o bien nos han regalado la típica cesta de Navidad.





En mi caso tenía varias cestas de diferentes tipos, orígenes y tamaños. Unas procedían del típico juego de planchado que mi madre me regaló con mucha ilusión cuando me casé; otras procedían de la época en que mi hija era muy pequeña y tuve que comprar una cesta para recoger todos sus peluches; otras tenían su origen en algún regalo de Navidad, en tiempos mejores a los actuales.



Para mí estas cestas resultan muy útiles, porque me sirven para transportar la ropa y todo tipo de objetos de un lado para otro, lo que es muy práctico cuando vives en una casa con muchas escaleras. Ahorran bastantes viajes innecesarios.


El mimbre de las cestas estaba en buen estado pero no así las telas del forro. Aparte de estar estropeadas por el uso y el tiempo, en algunos casos no eran demasiado bonitas.

Un buen día tuve la idea de hacer un nuevo forro a las cestas usando unas telas que había comprado en unas rebajas. Cuando las compré lo hice porque me encantaron los tonos amarillos y azules. Todavía no sabía en qué las iba a usar, simplemente me gustaron. Las tres telas empleadas son distintas entre sí pero combinan muy bien.  De ese modo pude armonizar mi heterogénea colección de cestas. Todas son distintas pero coordinan entre sí gracias al poder "mágico" de la tela.

En una próxima entrada os mostraré el tutorial correspondiente. Hasta pronto.